La Farola

Envuelta por el manto nocturno

yace erguida la farola oportuna

Le dirán solitaria

Pero su secreto oculto

¿Esta sin vida?

¿O llena de ella?

La arropa el canto del grillo

Será su belleza atraer luciérnagas

Cuya luz es ahogada pero asemejan estrellas

Oportuno momento para el sapo escondido

Vigila la caída de una estrella

Lectura y Ajedrez

El hábito de leer es algo primordial que se debe aprender a través del ejemplo. Para cualquier infante es un excelente pasatiempo que al transcurrir el tiempo mejora el léxico y vocabulario del mismo. Pero todo se aprende siguiendo el ejemplo.

Intento al menos una ves a la semana, en especial los domingos, reunir a mis hijos y pasar un rato de lectura. El menor esta en sus inicios y le encantan los libros ilustrados, como ya reconoce ciertas letras intenta vocalisarlas de forma correcta. El mayor lee en voz alta y hemos creado una tradición donde va leyendo y entre los tres comentamos, y en varias ocasiones me toca aclarar dudas o resolver debates de muy alto  nivel entre mis hijos.

Otro pasatiempo que han adoptado es el placer de jugar ajedrez. Considero que siendo un juego de final de “suman cero”, ayuda a desarrollar el pensamiento abstracto y resolver problemas. Jugamos en ocasiones, y es divertido que con cada partida se me dificulta vencerlos. En algunas ocasiones me toca ser juez para evitar que el sentido competitivo de los niños se degenere en una batalla de gladiadores con las fichas como armas proyectiles.

Esa foto resumen una gran experiencia gratificante de fin de semana.

Lenguaje de la Forma por Scarlett Espino

Lenguaje de la FormaLa obra pictórica de Scarlett Espino es una amplia totalidad de poesía que reúne bastos colores de composición y forma. Basándose en la posibilidad de revivir cronológicamente una tradición de lo inmediato como fragmento de un mundo de evidencias en un ritual mágico y luminoso de una estética integral.

Con ellos a través de sus experiencias por Europa y América nos da la posibilidad visual de una reproducción del mundo fundamentalmente onírico del lenguaje de las formas.

Nacida en Alemania, estudio en Rhode Island School of Design. Actualmente radica en Guarare, Provincia de los Santos, Panamá.

Educación sexual: ¿Privilegio o derecho?

Educación sexual: ¿Privilegio o derecho?
Richard Morales
Politólogo
moralespanama@gmail.com

Vivimos en un mundo donde la niñez está expuesta a una multiplicidad de presiones sociales, muchas inevitablemente peligrosas, y ante las cuales toda buena familia quera proteger a sus hijos. Pero debemos reconocer que no podemos aislar a los niños de la realidad, por lo que la única opción es prepararlos para afrontar esas amenazas enseñándoles la más importante habilidad que un ser humano puede aprender: saber decidir. Y hay pocas decisiones más importantes que aquellas que conciernen nuestra integridad sexual.

Saber decidir en el campo de la sexualidad implica poseer los criterios que nos permitan tomar decisiones responsables en torno a nuestros cuerpos, que son aquellas decisiones que nos ayudan a desarrollarnos plenamente como seres humanos, estableciendo relaciones respetuosas, afectuosas y equitativas con los demás. Estos criterios los obtenemos a través de una educación integral en salud sexual y reproductiva.
Hay familias que tienen las condiciones para brindarles esta educación integral en sexualidad a sus hijos. Son familias privilegiadas sin duda, y los niños que pertenecen a ellas pueden contarse entre una minoría afortunada. Pero en una sociedad democrática la educación no es un privilegio, es un derecho, por lo cual el Estado tiene el deber de garantizar que cada niño y niña, independientemente de las circunstancias de su vida, tenga el derecho a recibir una igual educación que lo prepare para vivir responsablemente en sociedad.

Hay familias que protegen y orientan a sus hijos, otras los abandonan o maltratan; hay familias que tienen los conocimientos y paciencia para hablar de sexualidad con ellos, otras no tienen la formación o interés; hay familias con tiempo, comodidad y recursos, otras están agobiadas por el trabajo, la pobreza o los vicios. Un niño puede pertenecer a una de tantas posibles variantes de familias, o incluso no tener una familia. ¿Vamos a condenar a un niño por el tipo de familia en la que nace, en particular a aquellos que pertenecen a hogares hacinados e insalubres, o con padres alcohólicos o drogadictos, o sexistas o abusadores?

Esta es la realidad injusta de nuestro Panamá desigual y excluyente, y es la realidad a la que deben responder las políticas de Estado si es que han de ser efectivas.

A su vez, todo niño, sin importar a cuál de estos tipos de familia pertenece, recibe en toda etapa de su desarrollo un bombardeo avasallador de mensajes contradictorios y disimiles sobre el sexo, provenientes de la televisión, cine, internet, y amigos o adultos mal intencionados o inconscientes, mensajes que si el niño no está preparado para interpretar adecuadamente, pudieran fácilmente conducirlo a malas decisiones, que van desde un embarazo no deseado o una enfermedad de transmisión sexual, a una violación o la muerte misma.

Los niños no son objetos, cosas que pueden ser usadas y desechadas a discrecionalidad de otros, sino sujetos de derecho, seres humanos con una dignidad intrínseca, lo que implica que sus familias y comunidades adquieren un deber ante ellos, de brindarles todas las condiciones necesarias para su realización humana, que va desde valores en el hogar a una educación científica en la escuela.

Ante esta cruda pero innegable realidad, tenemos la obligación como sociedad y Estado, de implementar políticas universales que garanticen a todo niño por igual el derecho a recibir una educación integral en salud sexual y reproductiva. Una educación que les permita desarrollar los criterios indispensables para comprender su sexualidad, estudiando la realidad tal y como es y no como nos gustaría que fuera, para que estén preparados para tomar decisiones responsables y salvaguardar su integridad corporal, y así a futuro, formar familias fuertes fundamentadas sobre el respeto mutuo, el entendimiento y el amor.
Esta ley no resuelve el problema de fondo, el de una sociedad desigual y excluyente que le niega sus derechos fundamentales a la gran mayoría de las familias panameñas; pero para llegar al Panamá que queremos y necesitamos, tenemos que empezar a caminar, y la ley 61 es un paso en la dirección correcta.

Lago de La Escondida sol

Y me impactó…
Mirando de frente grises y líquidos cristales separados por una linea de esmeralda vegetal
Un cielo vestido de medio luto con lagrimas a lo alto que ya no puede contener
La hermosura de aquel lago no me dejaba comprender que la belleza y la tristeza se saben entretejer
Asomando sus cabezas como lápidas en un panteón
Marineros de agua dulce arraigados a su tierra hasta que el agua los ahogó
Es la paz de un campo santo con su césped, con sus flores de mentira y la fresca que murió
Me remuerde la conciencia al saber que disfruté de la tétrica belleza que hoy puedo contemplar
Sabiendo que las vidas han tenido que dejar para guardarse en un sepulcro de hidrico cristal
Por Vitelio Videl Vega Angulo

Por Vitelio Videl Vega Angulo

Pueblo de inocencia extrema que raya en estupidez
Lleno de esperanzas absurdas que bordean la insensatez
Pensando que eliges políticos para solucionar y no para estorbar
Soñando que los maestros te enseñan a pensar
Que sumar y restar de memoria previene el que te puedan robar
Oradores de temas trillados con filosofía prestada
Abandona el confort de la instrucción
Sigue el camino duro de la educación
Deja a un lado los pensamientos pre concebidos
Deja de creer en noticieros y comentaristas vendidos
Cuidate como individuo para que tu sociedad sea cautelosa
Aprende a gobernarte y no pretendas que te gobiernen
Olvida la pereza y no dejes que otro razone por tí
El único culpable de ellos eres tú