Por Vitelio Videl Vega Angulo

Como un pintor con sus colores, libro una batalla con mis palabras.
Son difíciles de encontrar cuando lo que deben expresar es tan grande.
Cómo poder decir con palabras simples que antes de ti no habia ninguna
Cómo poder decir que después de tí ya no puede haber nadie
Porque para mí eres la llama ardiente y eterna que da calor a mi alma
Te imploré en nuestro lecho: quédate aquí para siempre
Y me contestaste con un beso: la que siempre ha estado estará por siempre.
Musa de mis sueños y arquitecta de mis realidades
Cubre a este mortal con tu espíritu de ángel para que colores y palabras
Hagan convivir el atardecer y el alba como viven nuestros corazones
entre sábanas blancas.