Seguridad Informática de la Policía

Luego de una noche de desvelo, donde acompaño a mi querida esposa en sus andanzas como abogada. Involucrando una pareja, clientes de ella y un altercado que involucró a la Policía Nacional de Panamá  (PNP). No es común, pero siendo abogada ocurre, que suene el móvil a media noche donde un cliente llame pidiendo auxilio. Pero casi de inmediato se llena de adrenalina, cuando tenemos quien vigile a nuestros hijos, la acompaño para salir de la rutina y hacerle compañía en trámites que se pueden extender por horas.

Mientras ella esta conversando con oficiales de la PNP o con sus clientes suelo esperar en el auto, son cosas que no me competen y a veces es difícil dar una opinión silenciosa. Ya se imaginarán mi asombro cuando fue al auto y me pide que la acompañe al cuartel. Me dice “No te enojes, pero, se les daño la compu e impresora y creo que los puedes ayudar”. Viendo que este particular negocio se había extendido más de lo común suspire “Tranquila voy a ver que pasa”.

No me sorprendió encontrar un equipo obsoleto, con software obsoleto y cero soporte, ni mantenimiento técnico a dicha infraestructura. Aún más impresionante fue la desesperación de los oficiales de aceptar cualquier ayuda extra oficial para poder brindar su servicio a la comunidad. Aclaro ellos estaban cumpliendo a cabalidad sus funciones, en todo momento inclusive antes de solicitar asistencia técnica, fueron cordiales con acusados y acusadores que iban llegando cual represa desbordada. Sin embargo es deplorable la falta de entrenamiento tecnología informática (IT) que tienen los oficiales.

Lo bueno es que logre sanear y poner en funcionamiento ordenador e impresora, lo malo fue lo que descubrí en el poco tiempo que tuve acceso al equipo. A simple vista, se nota en el equipo que los mismos funcionarios intentaron dar solución no enteramente acertada a los problemas constantes de su ordenador. El ordenador tenia al menos 10 años de estar en uso, con un sistema operativo que ya no goza de soporte oficial, al igual que software Office (obsoleto). Tenía dos antivirus funcionando (creando conflictos) uno con licencia vencida, otro de esos gratuitos de protección básica. Aunque tenían un NAS y existía un recordatorio de guardar copia de respaldo, no sabían que hacer y la actitud era ignorar el mensaje. Cero existencia de plantillas generales para los casos más comunes y cero cultura de guardar y colocar nombre de archivo con un forma fácilmente accesible para otros usuarios del sistema. 

Lo más temible fue caer en cuenta que el dichoso aparato tiene acceso al Internet público y al intranet policial. Podían descargar archivos del Internet (música por ejemplo) y con tal mala seguridad implementada los hace vulnerables a cualquier infección de un troyano (virus informático usado para ganar acceso a aparatos ajenos) y como está ligado al intranet policial:

TODOS LOS ORDENADORES (COMPUTADORAS) DE LOS CUARTELES DE LA POLICÍA NACIONAL DE PANAMÁ ESTÁN EN PELIGRO.

Rhapsodia Milenaria

Amanece y piense, concéntrese. Me viene a la mente sobre que lucharé. Perderé el instante, aunque insignificante del placer de beber, porque no cederé, siempre ganaré.

Yo soy milenial y todo me ofende.

Rebusco, revuelvo y luego escupo. Diálogo moderno post apocalíptico, pero grito, te apabulló y hasta insulto. Si no estás conmigo simplemente eres alguno.

Yo soy milenial y todo me ofende.

Las redes sociales son mi campo de batalla. Mi fuente de energía, la razón de mi vida, impulsa mi ego, alimenta mi rabia. Cierto, falso, sin sentido, solo tengo que luchar.

Yo soy milenial y todo me ofende.

Discrimine sin saber. Si no está conmigo no puede pertenecer. Como no observó un marginado socioeconomico, te tildó de excremento colectivo parte de la élite.

Yo soy milenial y todo me ofende.

Los trends, los memes y la cantidad de friends. Los likes, los smiles, Los Followers, son importantes o si no me vuelvo irrelevante. Temo la frase “Hello eso es tan 2010”.

Yo soy milenial y todo me ofende.

Desmembrados en Siria, mutiladas en África, selfie occidental implorando muchos likes todo por la causa. Crítico las lecturas Más no las leo.

Yo soy milenial y todo me ofende.

Si no estás de acuerdo, no estás de moda. Y si tienes mente propia, no eres tendencia. Dependiendo de los likes, elijo mis batallas. Por aceptación cedi mi privacidad.

Y por eso, yo soy milenial y todo me ofende.

Catch me you will, chase me you might

As the night engulfs the heavens and the last hint of a light magenta turquoise sunlight fades away to reveal the never-ending pattern of blinking strobes of starlight as they dance and hide with the traslucent grayish blanket of clouds that sail with the wind.

As the the cool breeze sets in and the creatures of nocturne begin their gentle serenade in calm harmony that only nature can provide, sets the scene for peaceful perfection, as the mellow sweet scent of blooming flowers excites the senses of a lover’s mind.

Ever so slow, creeping silently, up in the heavens the queen of the skies in a show of power breaks through the cloud blanket as the blinding rays bathe gaia and shows the lover’s path.

The hoot of the owl; the howl of the wolf; a pace a foot for the lovers resolve. Find I will, see I might. Fight the shadowy woods I must.

Clearing the maze of the mystique forrest, that is the cause of tales from a time a past. Panting in agony of a quick dash to site. Ever hoping cronos will not slide by. Wishing for a sign amongst the blind.

A gentle Lila awaits, nervously alert to the sight of movement from the vast network of trails of janus. The moon stays on course, the Lila wishing the sands of Kala are not all gone. See me you will, hold me you must.

Lover smells Lila; faster, harder the feet tempo a march. The Lila sees lover but swallows the cry. Sense me you will, feel me you must.

Together at last, with the last breath, as the candle will extinguish. The spark of the living crawls away, with the last breath leaving the earthly bodies soon to vanish in the dunes of time. Together we are, love you for life.

La Muerte de un Estudiante

No publicaré fotos, ni rodaré el video que circula las redes sociales. Me rehúso a ser participe de la difusión del morbo. Ver como dos jóvenes luchan a muerte, rodeados por una muchedumbre de mentes en formación, en un ruedo de gladiadores sin objetivo, donde uno pierde la vida terrenal y el otro pierde su vida por las consecuencias del acto.

Los comentarios asociados espantan, al ver como la sociedad reacciona ante actos de barbarie. Unos dicen, “Si solo vieran como son las cosas en otros países, eso no es nada”; otros opinan “puro acto de  maleantería”; otros gritan “eso se lo merecen, son pura calaña”. Pero impera la indiferencia hacia la perdida de dos vidas y como afectó a todos los presentes.

Pero que podemos esperar en una sociedad que vive de el alimento visual que provienen de los medios tradicionales. Donde la vida no esta de moda, pero la muerte vende ratings. Estos sucesos se han vuelto cada ves más comunes y su difusión por los medios es el pan de cada día.

Me entristece pensar, que los medios publiquen este tipo de sucesos como mero entretenimiento en plataformas como youtube, facebook, etc, sin colocar restricción de edad y de libre acceso a todos sin importarles sin menores de edad accidentalmente ven dicho video.